Mostrando entradas con la etiqueta Autores consagrados: ensayo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Autores consagrados: ensayo. Mostrar todas las entradas
jueves, 5 de junio de 2014
A la hora de escribir los maestros opinan…
Consejos a los jóvenes literatos
- Charles Baudelaire
Los preceptos que se van a leer
son fruto de la experiencia; la experiencia implica una cierta suma de
equivocaciones; y como cada cual las ha cometido –todas o poco menos-, espero
que mi experiencia será verificada por la de cada cual.
I
DE LA SUERTE Y DE LA MALA SUERTE EN LOS COMIENZOS
Los jóvenes escritores que hablando de un colega novel dicen
con acento matizado de envidia: "¡Ha comenzado bien, ha tenido una suerte
loca!", no reflexionan que todo comienzo está siempre precedido y es el
resultado de otros veinte comienzos que no se conocen.
...creo más bien que el éxito es, en una proporción
aritmética o geométrica, según la fuerza del escritor, el resultado de éxitos
anteriores, a menudo invisibles a simple vista. Hay una lenta agregación de
éxitos moleculares; pero generaciones espontáneas y milagrosas jamás.
Los que dicen: "Yo tengo mala suerte", son los que
todavía no han tenido suficientes éxitos y lo ignoran.
***
Libertad y fatalidad son dos contrarios; vistas de cerca y
de lejos son una sola voluntad.
Y es por eso que no hay mala suerte. Si hay mala suerte, es
que nos falta algo: ese algo hay que conocerlo y estudiar el juego de las
voluntades vecinas para desplazar más fácilmente la circunferencia.
---o0o---
martes, 14 de enero de 2014
A la hora de escribir los maestros opinan…
En muchas ocasiones la lectura de
un libro ha hecho la fortuna de un hombre, decidiendo el curso de su vida.
Ralph Waldo Emerson
miércoles, 27 de noviembre de 2013
A la hora de escribir los maestros opinan... Anton Chejov
Anton
Chejov - A Dmitri V. Grigoróvich, Moscú, 28 de marzo de 1886
Su carta, mi querido y buen
bienhechor, me ha impactado como un rayo. Me conmovió y casi rompo a llorar.
Ahora pienso que ha dejado una profunda huella en mi alma. [...]
Todas las personas cercanas a mí
siempre han menospreciado mi actividad de escritor y no han cesado de
aconsejarme amistosamente que no cambiara mi ocupación actual por la de
escritor. Tengo en Moscú cientos de conocidos, entre ellos dos decenas que
escriben, y no puedo recordar ni a uno sólo que haya visto en mí a un artista.
En Moscú existe el llamado “círculo literario”. Talentos y mediocridades de
cualquier pelaje y edad se reúnen una vez por semana en el reservado de un
restaurante y dan rienda suelta a sus lenguas. Si fuera allí y les leyera una
parte de su carta, se reirían de mí. Tras cinco años de deambular por los
periódicos he logrado compenetrarme con esa opinión general de mi
insignificancia literaria. En seguida me acostumbré a mirar mis trabajos con
indulgencia y a escribir de manera trivial. Esa es la primera razón. La segunda
es que soy médico y siento una gran pasión por la medicina de modo que el
proverbio sobre las dos liebres [“El que sigue dos liebres, tal vez cace una, y
muchas veces, ninguna”] nunca quitó tanto el sueño a nadie como a mí. Le
escribo todo esto sólo para justificar un poco ante usted mi gran pecado. Hasta
ahora he mantenido, respecto a mi labor literaria, una actitud superficial, negligente
y gratuita. No recuerdo ni un solo cuento mío en el que haya trabajado más de
un día. "El cazador", que a usted le gusta, lo escribí en una casa de
baños. He escrito mis cuentos como los reporteros que informan de un incendio:
mecánicamente, medio inconsciente, sin preocuparme para nada del lector ni de
mí mismo... He escrito intentando no desperdiciar en un cuento las imágenes y
los cuadros que quiero y que, sabe Dios por qué, he guardado y escondido con
mucho cuidado. [...]
Disculpe la comparación, pero ha
actuado en mí como la orden gubernamental de “abandonar la ciudad en 24 horas”,
esto es, de pronto he sentido la imperiosa necesidad de darme prisa, de salir
lo antes posible del lugar donde me hallo empantanado... Estoy de acuerdo en
todo con usted. El cinismo que me señala, lo sentí al ver publicado "La
bruja". Si hubiera escrito ese cuento no en un día, sino en tres o cuatro,
no lo tendría... Me libraré de los trabajos urgentes, pero me llevará tiempo...
No es posible abandonar el carril en el que me encuentro. No me importa pasar
hambre, como ya pasé antes, pero no se trata de mí. Dedico a escribir mis horas
de ocio, dos o tres por día y un poco de la noche, esto es, un tiempo apenas
suficiente para pequeños trabajos. En verano, cuando tenga más tiempo libre y
menos obligaciones, me ocuparé de asuntos serios.
No puedo poner mi verdadero
nombre en el libro, porque ya es tarde: la viñeta ya está preparada y el libro,
impreso. Mucha gente de Petersburgo me ha aconsejado, antes que usted, no echar
a perder el libro con un pseudónimo, pero no les he hecho caso, probablemente
por amor propio. No me gusta nada mi libro [Cuentos abigarrados se publicó bajo
el pseudónimo de Antosha Chejonté]. Es una vinagreta, un batiburrillo de
trabajos estudiantiles, desplumados por la censura y por los editores de las
publicaciones humorísticas. Creo que, después de leerlo, muchos se sentirán
decepcionados. Si hubiera sabido que usted me lee y sigue mis pasos, no lo
habría publicado. La esperanza está en el futuro. Sólo tengo 26 años. Quizás me
dé tiempo a hacer algo, aunque el tiempo pasa deprisa. Le pido disculpas por
esta carta tan larga. [...] Con profundo y sincero respeto y agradecimiento.
viernes, 4 de octubre de 2013
A la hora de escribir los maestros opinan…
Julio Cortázar escribía: 'La coma,
esa puerta giratoria del pensamiento'
Lea y analice la siguiente frase:
'Si el hombre supiera realmente el
valor que tiene la mujer andaría en cuatro patas en su búsqueda'.
Si usted es mujer, con toda
seguridad colocaría la coma después de la palabra mujer.
Si usted es varón, con toda
seguridad colocaría la coma después de la palabra tiene.
lunes, 22 de julio de 2013
A la hora de escribir los maestros opinan…
El recuerdo que deja un libro a
veces es más importante que el libro en sí.
Adolfo Bioy Casares
jueves, 16 de mayo de 2013
A la hora de escribir los maestros opinan...
Cómo nace un texto
![]() |
| Jorge Luis Borges - Imagen obtenida en Internet |
Por, Jorge Luis Borges
Empieza por una suerte de
revelación. Pero uso esa palabra de un modo modesto, no ambicioso. Es decir, de
pronto sé que va a ocurrir algo y eso que va a ocurrir puede ser, en el caso de
un cuento, el principio y el fin. En el caso de un poema, no: es una idea más
general, y a veces ha sido la primera línea. Es decir, algo me es dado, y luego
ya intervengo yo, y quizá se echa todo a perder.
En el caso de un cuento, por
ejemplo, bueno, yo conozco el principio, el punto de partida, conozco el fin,
conozco la meta. Pero luego tengo que descubrir, mediante mis muy limitados
medios, qué sucede entre el principio y el fin. Y luego hay otros problemas a
resolver; por ejemplo, si conviene que el hecho sea contado en primera persona
o en tercera persona. Luego, hay que buscar la época; ahora, en cuanto a mí
"eso es una solución personal mía", creo que para mí lo más cómodo
viene a ser la última década del siglo XIX. Elijo "si se trata de un
cuento porteño", lugares de las orillas, digamos, de Palermo, digamos de
Barracas, de Turdera. Y la fecha, digamos 1899, el año de mi nacimiento, por
ejemplo. Porque ¿quién puede saber, exactamente, cómo hablaban aquellos orilleros
muertos?: nadie. Es decir, que yo puedo proceder con comodidad. En cambio, si
un escritor elige un tema contemporáneo, entonces ya el lector se convierte en
un inspector y resuelve: "No, en tal barrio no se habla así, la gente de
tal clase no usaría tal o cual expresión."
El escritor prevé todo esto y se
siente trabado. En cambio, yo elijo una época un poco lejana, un lugar un poco
lejano; y eso me da libertad, y ya puedo fantasear o falsificar, incluso. Puedo
mentir sin que nadie se dé cuenta, y sobre todo, sin que yo mismo me dé cuenta,
ya que es necesario que el escritor que escribe una fábula "por fantástica
que sea" crea, por el momento, en la realidad de la fábula.
martes, 2 de abril de 2013
A la hora de escribir los maestros opinan…
miércoles, 16 de enero de 2013
Una frase, una imagen: Tristán Tzara
“(...) Estoy aburrido, soy la
tierra roturada en el otoño y la literatura es el gusano que roe el camino
subterráneo (...)" Tristán Tzara
jueves, 3 de enero de 2013
A la hora de escribir los grandes maestros opinan...
CÓMO ESCRIBO
Varios consejos de Ernest Hemingway
Escribe frases breves. Comienza
siempre con una oración corta. Utiliza un inglés vigoroso. Sé positivo, no
negativo.
La jerga que adoptes debe ser
reciente, de lo contrario no sirve.
Evita el uso de adjetivos,
especialmente los extravagantes como "espléndido, grande, magnífico,
suntuoso".
Nadie que tenga un cierto
ingenio, que sienta y escriba con sinceridad acerca de las cosas que desea
decir, puede escribir mal si se atiene a estas reglas.
A veces, cuando me resulta
difícil escribir, leo mis propios libros para levantarme el ánimo, y después
recuerdo que siempre me resultó difícil y a veces casi imposible escribirlos.
Un escritor, si sirve para algo,
no describe. Inventa o construye a partir del conocimiento personal o
impersonal.
miércoles, 31 de octubre de 2012
A la hora de escribir los maestros opinan...
Diez mandamientos para escribir
con estilo
Decálogo del perfecto cuentista: Horacio Quiroga
I - Cree en un maestro -Poe,
Maupassant, Kipling, Chejov- como en Dios mismo.
II - Cree que su arte es una cima
inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin
saberlo tú mismo.
III - Resiste cuanto puedas a la
imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que ninguna otra
cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia
IV - Ten fe ciega no en tu capacidad
para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Ama a tu arte como a tu
novia, dándole todo tu corazón.
V - No empieces a escribir sin saber
desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado, las tres
primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas.
VI - Si quieres expresar con exactitud
esta circunstancia: "Desde el río soplaba el viento frío", no hay en
lengua humana más palabras que las apuntadas para expresarla. Una vez dueño de
tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o
asonantes.
VII - No adjetives sin necesidad.
Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un sustantivo débil. Si hallas
el que es preciso, él solo tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo.
VIII - Toma a tus personajes de la mano
y llévalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les
trazaste. No te distraigas viendo tú lo que ellos no pueden o no les importa
ver. No abuses del lector. Un cuento es una novela depurada de ripios. Ten esto
por una verdad absoluta, aunque no lo sea.
IX - No escribas bajo el imperio de la
emoción. Déjala morir, y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal
cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino
X - No pienses en tus amigos al
escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si tu relato no
tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que
pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida del cuento.
martes, 23 de octubre de 2012
Una frase una imagen: Carlo DOSSI
Nunca escribo mi nombre en los
libros que compro hasta después de haberlos leído, porque sólo entonces puedo
llamarlos míos.
Carlo Dossi
martes, 18 de septiembre de 2012
A la hora de escribir los maestros opinan...
Consejos dados por Anton
Chejov a Alexéi M. Peshkov (Máximo Gorki)
Yalta, 3 de diciembre de 1898
Me pregunta cuál es mi opinión
sobre sus cuentos. ¿Qué opinión tengo? Un talento indudable, y además un
verdadero y gran talento. Por ejemplo, en el cuento "En la estepa
crece" con una fuerza inhabitual, e incluso me invade la envidia de no
haberlo escrito yo. Usted es un artista, una persona sabia. Siente a la
perfección. Es plástico, es decir, cuando representa algo, lo observa y lo
palpa con las manos. Eso es arte auténtico. Esa es mi opinión y estoy muy
contento de poder expresársela. Yo, repito, estoy muy contento, y si nos
hubiésemos conocido y hablado en otro momento, se hubiese convencido del alto
aprecio que le tengo y de qué esperanzas albergo en su talento.
¿Hablar ahora de los defectos? No
es tan fácil. Hablar sobre los defectos del talento es como hablar sobre los
defectos de un gran árbol que crece en un jardín. El caso es que la imagen
esencial no se obtiene del árbol en sí, sino del gusto de quien lo mira. ¿No es
así?
Comenzaré diciéndole que, en mi
opinión, usted no tiene contención. Es como un espectador en el teatro que
expresa su entusiasmo de forma tan incontinente que le impide escuchar a los
demás y a sí mismo. Especialmente esta incontinencia se nota en las
descripciones de la naturaleza con las que mantiene un diálogo; cuando se leen,
se desea que fueran compactas, en dos o tres líneas. Las frecuentes menciones
del placer, los susurros, el ambiente aterciopelado y demás, añaden a estas
descripciones cierta retórica y monotonía, y enfrían, casi cansan. La falta de
continencia se siente en la descripción de las mujeres ("Malva",
"En las balsas") y en las escenas de amor. Eso no es oscilación y
amplitud del pincel, sino exactamente falta de continencia verbal. Después es
frecuente la utilización de palabras inadecuadas en cuentos de su tipo.
Acompañamiento, disco, armonía: esas palabras molestan. [...] En las representaciones
de gente instruida se nota cierta tensión, como si fuera precaución; y esto no
porque usted haya observado poco a la gente instruida, usted la conoce, pero no
sabe exactamente desde qué lado acercarse a ella. ¿Cuántos años tiene usted? No
lo conozco, no sé de dónde es ni quién es, pero tengo la impresión de que aún
es joven. Debería dejar Nizhni [Nizhni-Novgorod] y durante dos o tres años
vivir, por así decirlo, alrededor de la literatura y los círculos literarios;
esto no para que nuestra generación le enseñe algo, sino más bien para que se
acostumbre, y siente definitivamente la cabeza con la literatura y se encariñe
a ella. En las provincias se envejece pronto. Korolenko, Potapenko, Mamin
[Mamin-Sibiriak], Ertel, son personas excelentes; en un primer momento, quizás
le resulte a usted aburrido estar con ellos, pero después, tras dos años, se
acostumbrará y los valorará como merecen, y su compañía le servirá para
soportar la desagradable e incómoda vida de la capital.
lunes, 6 de agosto de 2012
Una frase, una imagen
“Si de noche lloras porque se ha ido el sol, tampoco podrás ver las estrellas”
Rabindranath Tagore
lunes, 30 de julio de 2012
A la hora de escribir los maestros opinan…
Friedrich
Nietzsche
La riqueza de la vida se traduce
por la riqueza de los gestos. Hay que aprender a considerar todo como un gesto:
la longitud y la cesura de las frases, la puntuación, las respiraciones;
También la elección de las palabras, y la sucesión de los argumentos.
Lo que importa más es la vida: el
estilo debe vivir.
El estilo debe ser apropiado a tu
persona, en función de una persona determinada a la que quieres comunicar tu
pensamiento.
Antes de tomar la pluma, hay que
saber exactamente cómo se expresaría de viva voz lo que se tiene que decir.
Escribir debe ser sólo una imitación.
El escritor está lejos de poseer
todos los medios del orador. Debe, pues, inspirarse en una forma de discurso
muy expresiva. Su reflejo escrito parecerá de todos modos mucho más apagado que
su modelo.
La riqueza de la vida se traduce
por la riqueza de los gestos. Hay que aprender a considerar todo como un gesto:
la longitud y la cesura de las frases, la puntuación, las respiraciones;
También la elección de las palabras, y la sucesión de los argumentos.
Cuidado con el período. Sólo
tienen derecho a él aquellos que tienen la respiración muy larga hablando. Para
la mayor parte, el período es tan sólo una afectación.
El estilo debe mostrar que uno
cree en sus pensamientos, no sólo que los piensa, sino que los siente.
Cuanto más abstracta es la verdad
que se quiere enseñar, más importante es hacer converger hacia ella todos los
sentidos del lector.
El tacto del buen prosista en la
elección de sus medios consiste en aproximarse a la poesía hasta rozarla, pero
sin franquear jamás el límite que la separa.
No es sensato ni hábil privar al
lector de sus refutaciones más fáciles; es muy sensato y muy hábil, por el
contrario, dejarle el cuidado de formular él mismo la última palabra de nuestra
sabiduría.
lunes, 28 de mayo de 2012
A la hora de escribir los grandes maestros opinan...
El
propósito de un escritor es mantener la civilización alejada su propia
destrucción.
Albert
Camus
martes, 13 de marzo de 2012
A la hora de escribir los maestros opinan…
sábado, 4 de febrero de 2012
A la hora de escribir los grandes maestros opinan...
Ernest
Hemingway
![]() |
| Ernest Hemingway |
Para escribir me retrotraigo a la
antigua desolación del cuarto de hotel en el que empecé a escribir. Dile a todo
el mundo que vives en un hotel y hospédate en otro. Cuando te localicen, múdate
al campo. Cuando te localicen en el campo, múdate a otra parte. Trabaja todo el
día hasta que estés tan agotado que todo el ejercicio que puedas enfrentar sea
leer los diarios. Entonces come, juega tenis, nada, o realiza alguna labor que
te atonte sólo para mantener tu intestino en movimiento, y al día siguiente
vuelve a escribir.
domingo, 11 de diciembre de 2011
Autores consagrados: El arte de escribir según Clarice Lispector
Clarice
Lispector, sobre el arte de escribir
¿El proceso de escribir es
difícil? Es como llamar difícil al modo extremadamente prolijo y natural con
que es hecha una flor.
No puedo escribir mientras estoy
ansiosa, porque hago todo lo posible para que las horas pasen. Escribir es
prolongar el tiempo, dividirlo en partículas de segundos, dando a cada una de
ellas una vida insustituible.
martes, 29 de noviembre de 2011
Una frase, una imagen: Jean Jacques ROUSSEAU
"Las cartas de amor se escriben
empezando sin saber lo que se va a decir, y terminan sin saber lo que se ha
dicho"
martes, 1 de noviembre de 2011
A la hora de escribir los maestros opinan…
Ernest
Hemingway

Los escritores deberían trabajar solos. Deberían verse sólo una vez terminadas sus obras, y aun entonces, no con demasiada frecuencia. Si no, se vuelven como los escritores de Nueva York. Como lombrices de tierra dentro de una botella, tratando de nutrirse a partir del contacto entre ellos y de la botella. A veces la botella tiene forma artística, a veces económica, a veces económico-religiosa. Pero una vez que están en la botella, se quedan allí. Se sienten solos afuera de la botella. No quieren sentirse solos. Les da miedo estar solos en sus creencias...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
EFEMÉRIDES QUE NO DEBEN DE SER OLVIDADAS
14 de Febrero - DÍA DE SAN VALENTÍN
21 de Marzo-Día Internacional para la Eliminación de la Discriminación Racial
Agua para todos
22 de Marzo, día Mundial del Agua
25 de Noviembre Día Internacional Contra la Violencia Hacia la Mujer
TODOS LOS DÍAS SON 25 DE NOVIEMBRE
Día de los derechos del Niño: 20-XI-09
ONG´S
Buscón de la RAE
Traductor Google
Traductor
Vistas de página en total
NOTICIAS
El libro es un lujo que sólo se huele
Parece un espacio mágico arrancado de El Cairo de Naguib Masouf o el Bagdad de Las mil y una noches, un remanso de paz en el que no se escuchan los cláxones de los automovilistas impetuosos que parecen dialogar entre ellos desde sus bocinas. La librería Behzad es un oasis, un lugar hermoso y desordenado repleto de libros, cuadros, mapas, postales, fotografías y polvo, sobre todo mucho polvo (el sello de Kabul), en el que cada objeto parece guardar un equilibro perfecto con el que tiene al lado. (Pica sobre la imagen).
Tras los pasos de la sutil memoria de Machado en Segovia - 26-IX-2010
ARQUEOLOGÍA
El almacén de las momias
Los periodistas que estuvieron presentes describen emocionados una escena que bien podría haber salido de 'En busca del Arca Perdida' o cualquiera de sus secuelas. El interior de la tumba faraónica, 2.600 años en la oscuridad, sólo estaba iluminado por antorchas y por los focos de las cámaras de televisión invitadas al evento. (Pica sobre la imagen).
La Unesco protegerá los yacimientos del fondo del mar a partir de enero
ARTE
'La duquesa de Osuna' - Museo Romántico. Retrato familiar de la Duquesa de Osuna como dama de la Orden de Damas Nobles de la Reina María Luisa, Agustín Esteve (1796-1797).
Una «Capilla Sixtina» de 3.500 años
«¡Alá u-Akbar!» (¡Dios es el más grande!) es lo que exclamó rais Ali Farouk cuando entró, junto a José Manuel Galán, a la cámara mortuoria de Djehuty. Ante sus ojos se revelaba una imagen que nunca nadie «hubiera imaginado en sueños encontrar: una Capilla Sixtina del 1500 a.C», confesaba ayer Galán, director de la campaña arqueológica hispano-egipcia que lleva por nombre Proyecto Djehuty y que desde hace ocho años se desarrolla en la necrópolis de Dra Abu el-Naga, en la orilla occidental de Luxor (antigua Tebas)... (Pica sobre la imagen).
La casa de la playa de Diego Rivera
Las entrañas de la Alcazaba de Almería
La Alcazaba de Almería abre al público uno de sus rincones más secretos: las mazmorras. La actividad denominada El espacio del mes, con la que el monumento ofrece una lectura más detallada sobre algún elemento del recinto con visita guiada, se ha ampliado ante la expectación que ha levantado este lugar de cautiverio. Las mazmorras pueden verse los miércoles, jueves y viernes de septiembre a las 18.30. (Pica sobre la imagen).
Revolución en el museo de Orsay
"Quiero que el siglo XIX no se acabe nunca". La frase, en palabras de Guy Cogeval, director del Museo de Orsay, resume la misión que se ha marcado: poner patas arriba el mayor museo mundial de arte del XIX. Una auténtica revolución que ya ha comenzado y que supondrá el salto al siglo XXI de una institución que nació en 1986 como una de las mayores apuestas francesas en la historia del arte. Uno de los beneficiados será España: un centenar de joyas de Orsay aterrizarán el año próximo en la Fundación Mapfre de Madrid, como primera etapa de todo un periplo internacional. (Pica sobre la imagen).
Si es un 'miguel ángel', es un chollo
CIENCIA Y TECNOLOGÍA
Así eran los primeros relojes
Es un pequeño objeto dorado que Cosimo I de Medici, Duque de Florencia, levanta con la mano derecha en un óleo pintado en 1560 por Maso da San Friano. Este mecenas de las ciencias del siglo XVI mira al espectador 450 años después con cierta arrogancia. No es para menos, sostiene una pieza de tecnología punta de su tiempo: un reloj. (Pica sobre la foto).
Detectan una especie de peces destructores en las costas del Caribe de Guatemala
El gran cometa Donati como lo trazó William Dyce
La historia de Urania, musa de la astronomía
La creación de esta divinidad menor hija de Zeus demuestra la importancia de esta ciencia desde la antigüedad -Año internacional de la Astronomía-. Los griegos de la antigüedad plasmaron los grandes misterios de la creación en una gran variedad de mitos. La Teogonía escrita por el poeta beocio Hesíodo en el siglo VII a. C. contiene los primeros relatos estructurados sobre el origen del universo, los dioses y el ser humano, partiendo de mitos y poemas procedentes de una tradición oral. Las musas eran divinidades menores hijas de Zeus y la titánide Mnemósine (la Memoria). Según Hesíodo eran nueve: "Ella dio a luz a nueve jóvenes de iguales pensamientos, aficionadas al canto y de corazón alegre, cerca de la más alta cumbre del nevado Olimpo". Se movían entre el Olimpo, al que eran llamadas a menudo por Zeus para alegrar sus fiestas, y el monte Helicón, donde formaban bellos coros y recorrían sus ríos y valles. (Pica sobre la imagen)

















